Catástrofe ambiental en Esmeraldas a manos del OCP
“El olor a gasolina me despertó. Cuando me acerqué para ver qué ocurría, me fijé que el río tenía otro color y los animales se comenzaron a ensuciar“, dijo Oswaldo Mala, un humilde comunero de la zona de Guinchile, Esmeraldas, que como muchos otros, fue tomado por sorpresa por la mayor catástrofe ambiental de su vida.
Se enteraron que el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), empresa con la que han convivido por varios años, ignorando la peligrosidad que encierra una compañía de esa naturaleza, sufrió un derrame petrolero, que según Petroecuador, está estimado en unos 5.500 barriles.
La petrolera culpa a los movimientos en la tierra por la estación lluviosa, por las rupturas en el oleoducto; lo cierto es que el petróleo derramado, recorrió 5 kilómetros del río Winchele esparciendo muerte ecológica a su paso, antes de que las autoridades pudieran dar con el origen del problema y hacer algo al respecto.
El Ministerio de Recursos Naturales No Renovables asegura que las exportaciones de crudo no se verán afectadas, pero, no hay que olvidar que lo importante es remediar los daños causados por la contaminación en este río que representa la principal fuente de agua de más de 300 personas.
“El agua no era contaminada, por eso la usábamos para el consumo humano. Además, para bañarse y calmar la sed de los animales“, dijo Alberto Hanse, dueño de la finca El Prado, quien desesperado tuvo que pedir ayuda para poder poner a salvo su ganado que se encontraba cerca del mortal rio.
Juan Montaño, de la Dirección de Gestión Ambiental del Municipio prometió que se hará de todo para arreglar lo sucedido, comenzando por detener el cauce contaminado del riachuelo del Winchele, el cual tan solo se encontraba a 800 metros de la vena principal del rio.
Montaño, adelantándose a los usuales rumores de las autoridades nacionales a los que estamos acostumbrados, aseguró que “se alertó a OCP sobre las altas precipitaciones en la zona de Winchele. Esto no es producto de sabotaje, ni trabajos mal planificados“.
Finalmente, pidió a los representantes del OCP que se aseguren que las comunidades afectadas tengan agua suficiente hasta que todo este asunto se arregle y solicitó una nueva evaluación de la ruta del oleoducto que asegure -ahora si- a los humildes comuneros, que una calamidad como esta, no volverá a ocurrir jamás.





