Ceniza, explosiones y sismos por el volcán Tungurahua
Después del cañonazo de la mañana del domingo, el proceso eruptivo, iniciado hace 14 años, no ha cesado y las poblaciones cercanas sufren las consecuencias del fenómeno natural, por lo que las autoridades mantienen la alerta naranja, previa a la roja (de máxima peligrosidad).
Poblados de las provincias Tungurahua y Chimborazo son los de mayor riesgo y en algunos sus habitantes han sido evacuados a refugios.
La actividad del volcán, de 5 029 metros de altura y ubicado a 135 km al sur de Quito, se caracteriza por la presencia de explosiones moderadas a pequeñas y sismos, de acuerdo con el Instituto Geofísico. Se mantienen los bramidos del Tungurahua (“garganta de fuego” en lengua quichua).
Entretanto, las autoridades mantienen desde el 4 de febrero último la alerta amarilla en las provincias amazónicas de Napo, Orellana y Sucumbíos, por la actividad del volcán Reventador, que aún sigue con una alta sismicidad e incremento notable en su actividad acompañada por flujos de lava.





