Cielos abiertos ponen optimistas a sectores exportador y de turismo

Mucha expectativa genera en el sector privado exportador y del turismo que cuatro terminales aéreas sean de cielos abiertos. Ese estatus les dio el Decreto 256, emitido el 27 de diciembre, a los aeropuerto de Guayaquil, Quito, Latacunga y Manta.
Es decir que están en plena liberalización del transporte aéreo, a excepción de tráfico de cabotaje, indica el decreto. Y eso se traduce, según el portal de Nicolás Larenas, especialista en temas de aviación, en una flexibilización de los trámites a través de tratados bilaterales, apertura en la asignación de frecuencias, llegada de más aerolíneas, libre competencia, reducción de tarifas y aumento del turismo.
Lo que vendría acompañado de la reducción y eliminación de impuestos, seguridad jurídica, promoción turística, incentivos para importación, exportación y a las aerolíneas, importación de partes y repuestos sin trámites y otros.
Carlos Ãlvarez, director de Aviación Civil del Ecuador (DAC), dice que esas terminales están en capacidad de recibir aviones con 380 pasajeros y aeronaves que pueden transportar hasta 450 toneladas métricas de carga, una vez que se suscriban acuerdos bilaterales flexibles o cielos abiertos.
Para Holbach Muñetón, quien preside la Federación de Cámaras de Turismo, la medida generará más competencia y la llegada de más vuelos, lo que acabaría con el actual sistema de reciprocidad: enviar y recibir la misma cantidad de vuelos, también aplica para la carga. Es interesante porque no me amarran a que me traigan turistas y yo tener que enviar turistas. Y espera la disminución de los precios de los pasajes.
Europa tiene viajes de 3 horas o de 2 horas por 80 euros; en Ecuador, un pasaje Cuenca-Quito a veces lo compra hasta en $ 385 y viaja 20 minutos o media hora; de Guayaquil a Quito hemos pagado $ 444, cuando hay pasajes de Guayaquil-Nueva York a $ 490 o a Miami en $ 450.
Este dirigente cree que la Cancillería ya debería marcar una agenda para buscar la firma de los acuerdos.
Para Daniel Legarda, de la Federación de Exportadores, la declaratoria es positiva no solo para su sector por la ampliación de opciones de mercado para exportar y la reducción de costos, sino para la ciudadanía en general por la amplia gama de conexiones y nuevos destinos.
El decreto es un cascarón que abrirá la posibilidad para que se negocien los acuerdos bilaterales, y para la oferta exportable sugiere que estos debieran ser de Europa, Estados Unidos y países de la región.
Entre los productos que van por aire y serían beneficiados están las flores, algunos metalmecánicos y frutas de mayor perdurabilidad; y camarón, que recientemente se exportó a Brasil por esa vía.
Mientras, Larenas señala que podría generarse la competencia exclusiva de una o dos compañías dominadoras en las rutas asignadas. (I)





