Correa cambia comentarios a Jaime Guevera por unos nuevos

Rafael Correa
Durante el final de su sabatina, el líder del régimen, Rafael Correa, corrigió los calificativos de borracho y drogo que uso para definir, la semana pasada, al cantautor y activista de derechos humanos Jaime Guevara, quien el pasado 29 de agosto manifestó su rechazo haciéndole gestos obscenos.
Cuando habló del tema, leyó la rectificación: No es ni borracho ni drogadicto, pero rebatió los comunicados del artista en Facebook y lo relacionó a los mediocres, mentirosos, patanes, miseria humana, insultadores¦ que se oponen a su gobierno y a la explotación petrolera en el Yasuní.
Una vez más Correa puso su cargo a consideración diciendo al auditorio: cómo reaccionarían si alguien les hace una seña obscena: ¿Quién no lo sienta de un buen puñetazo?. Añadió: Si quieren pongo mi cargo a consideración…, pero no me pidan que me deshumanice y tenga que aguantar a esta caterva de mentirosos, de amargados, de sinvergüenzas, de mediocres.
Esta es la rectificación que leyó el líder del régimen: “Que el señor Jaime Guevara es malcriado y mentiroso; que puede tener militancias de izquierda equivocadas; miopes, virulentas y torpes; que además es anarco, virulento y agresivo; que más aún tiene una enfermedad irreversible, cisticercosis, que provoca en él virulencia extrema y ataques epilépticos desde hace décadas, especialmente cuando tiene accesos de rabia e indignación contra quien no piense como él; que estos ataques lo llevan a tener la mirada perdida, incapacidad de vocalizar palabras, dificultad para expresarse y para mantener el equilibrio, todo lo cual lo hace parecer como borracho y bajo efectos de la droga, más aún cuando apesta a alcohol seguramente por medicinas que toma; pero de acuerdo a personas que lo conocen y a sus propias declaraciones, no es borracho ni drogadicto“.





