Correa rindió su juramento en Caso El Gran Hermano
Ayer el presidente ecuatoriano Rafael Correa llegó la sala de audiencias del Juzgado Quinto de lo Civil de Pichincha, en Quito, a las 16:00, para rendir su juramento deferido (versión juramentada) dentro de la demanda por USD 10 millones en contra de los autores del libro El Gran Hermano, que relata los contratos millonarios de su hermano Fabricio.
La jueza Quinta de lo Civil, María Mercedes Portilla, no aceptó que la prensa cubriera el juramento. Solo las cámaras de medios oficiales pudieron acceder.
Vengo para otro interrogatorio. Palabras más o palabras menos, señaló Correa con una sonrisa, al ver a la prensa: diarios Expreso, El Universo, La Hora, EL COMERCIO, El Telégrafo, Pepe, además los canales Ecuavisa, Teleamazonas y más periodistas de radio.
Al salir de la diligencia se acomodó en un salón de espera contiguo, sentado frente a una mesa, entre sus dos abogados: Alembert y Gutemberg Vera, padre e hijo de 29 y 56 años. (Los dos lo defienden también en el caso contra diario El Universo.)
A Juan Carlos Calderón y Christian Zurita no se los juzga por ser periodistas, dijo el presidente Rafael Correa-. Se los juzga por haber afirmado lo que no es cierto, por haber ofendido, calumniado, difamado… Si lo hubieran hecho un par de bomberos voluntarios tendrían la misma reacción.
No me da la gana de enjuiciar a mi hermano, señaló Correa, quien para contestar la pregunta que le hizo una periodista de Teleamazonas levantó la voz: ¡Ya he respondido que no!, para qué sigue preguntando, para hacerme pasar como la denuncia y contradicción. ¡No me da la gana! Yo soy el afectado, yo puedo decidir a quién enjuicio o no.
Correa recordó que antes de iniciar con los trámites legales pidió a los autores del libro que reconozcan su error, rectifiquen y se acaba todo.
(FL)






