Dilma Rousseff está dispuesta a dialogar con quienes “quieran dialogar”
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, admitió el carácter “democrático” de la multitudinaria protesta del domingo y dijo estar dispuesta a oír la “voz de la calle” y a convocar un “amplio diálogo” con aquellos que “quieran dialogar”.
Rousseff comentó las manifestaciones donde participaron más de un millón de personas indignadas con la corrupción en la estatal Petrobras y con la delicada situación del país, y subrayó que transcurrieron en forma pacífica, sin ningún tipo de represión o incidentes.
La mandataria, en un acto celebrado en el Palacio presidencial de Planalto, respondió a algunos grupos minoritarios que se valieron de las manifestaciones para exigir su destitución o incluso una “intervención” militar.
Rousseff, reelegida en octubre pasado para un segundo mandato, sostuvo que en una democracia “se respetan las urnas y la voz de las calles” y celebró que “Brasil es un país que, frente a las invitaciones a la anormalidad política, elige el camino de la democracia”.
La presidenta reiteró que la corrupción “no nació hoy” y que “es una señora anciana que los toca a todos”, pero reafirmó su decisión de combatirla “con todas las armas”.






