Ejemplo de mujeres con vocación de guerreras
Hoy, en el Día Internacional de la Mujer, bien merece contarse -aunque sea de manera breve- la historia de mujeres ecuatorianas que, por su templanza y carácter, se introducen en campos en los que, hasta hace pocos años, solamente reinaban los hombres.
Pamela Castillo: Tiene 26 años y heredó de su abuelo la vocación de ser bombera voluntaria, es por eso que desde hace 3 años forma parte de la División de Rescate del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil.
Diana Carolina Grisales: A pesar de ser licenciada en Publicidad y Marketing, Diana Carolina trabaja como taxista en la compañía de taxi ejecutivo Fast Line. Posee licencia profesional y cuenta que a veces trabaja hasta once horas diarias.
Rosario Sandoval: Es subteniente de la Comisión de Tránsito del Ecuador. Participa en los operativos de control de velocidad que se realizan en la avenida Francisco de Orellana. Rosario afirma quisiera ascender hasta convertirse en coronel.
Rosy Granja: Es Teniente de Fragata y piloto de helicóptero de la Nación Naval, siendo la primera piloto mujer de su historia.
Martiza Anchundia: Trabaja como socorrista acuática de la Cruz Roja Ecuatoriana desde 1985. Además es fitnes y brinda consultorías a quienes les solicitan.
Emily Chong-qui: Brinda asistencia psicológica a través de líneas telefónicas en la Corporación de seguridad ciudadana de Guayaquil.
Tannya Varela: Es una de las cuatro coroneles de la policía Nacional y comanda el distrito de Guayaquil.
Andrea Hernández: su profesión es policía antimotines. Solo ella y una colega más trabajan en conjunto con 192 compañeros hombres.
Todas ellas forman parte del grupo de mujeres trabajadoras que no tienen ni horas de entrada ni de salida porque primero está la comunidad a la que decidieron servir.





