El avión militar sufrió una caída lenta
El estado en que quedó el avión Arava 206 del Ejército y los cuerpos de sus 22 ocupantes, en el accidente aéreo que se dio en la comunidad de Selva Alegre (Pastaza), hacen presumir que su caída ocurrió a baja altura, fue lenta y tal vez con algo de picada, de punta.
Rodrigo Rojas (FAE) y Javier Villalba (Ejército), expilotos de las Fuerzas Armadas, coinciden en que si la caída hubiese sido a alta velocidad y rápida, el impacto con la montaña habría destruido el fuselaje y los cuerpos habrían quedado destrozados y desperdigados por la agreste vegetación oriental.
Pero no fue así. Rubén Nanchi (25 años), uno de los habitantes de la comunidad Selva Alegre, que junto con los militares llegó al lugar del accidente mucho antes de que entraran los equipos de rescate, cuenta que nunca había visto tantos muertos juntos. Hasta los contó, incluidos los pilotos que estaban en la cabina clavada en el lodo de la quebrada.
Los testimonios de los comuneros, más los vídeos expuestos por los canales de televisión donde se muestra a la aeronave accidentada, hacen presumir al capitán Rojas, un héroe de la Guerra del Cenepa, que la velocidad del aparato era baja. Incluso, precisa, esa es la característica del Arava, de fabricación israelí, que fue construido para decolar y aterrizar en pistas cortas, a baja velocidad.
Pero quien conoce al detalle a los Arava es el capitán Javier Villalba, hoy jefe de pilotos de la compañía LAN Chile, y que voló estos aeroplanos cuando estuvo en la Aviación del Ejército hace varios años.
Ãl, cómo otros experimentados pilotos que han operado en el cielo oriental ecuatoriano, conoce los riesgos de sobrevolar una zona llena de montañas, bruma y espesas nubes que, en cualquier momento, pueden descender, anular la visibilidad y poner en aprietos a los pilotos, por más experimentados que sean.(I)
Fuente: http://expreso.ec/actualidad/el-avion-militar-sufrio-una-caida-lenta-DN168674





