El dinero electrónico no debe ser manejado por el Banco Central
“El león dominante se come a los cachorros de la manada”. Así de simple graficó el exvicepresidente Alberto Dahik, el mecanismos propuesto por el Ejecutivo para el uso del dinero electrónico, dentro del proyecto de Ley para el Equilibrio de las Finanzas Públicas. Tal como está planteado el esquema “el Banco Central del Ecuador (BCE) va a succionar como una bomba de alta presión recursos que de otra manera estuvieran en el sistema financiero”.
Ahora, si antes de la caída del precio del petróleo el modelo económico del Gobierno se había consumido la liquidez de los depositantes por medio de reformas a leyes que fueron modificando las normas originales de la dolarización, permitiendo que esa liquidez que no debió tocarse se tocara.
Entonces, quién nos asegura que el dinero (los dólares) entregado por el público a cambio del dinero electrónico no será gastado. Llegado ese momento “el Gobierno puede decir: “Aquí creo este bono privilegiado, respaldado por las nieves del Chimborazo y las aguas del río Guayas, que es un bono AAA, premium, diamante, el mejor, y lo estoy colocando ahí para respaldar los depósitos de quienes tienen moneda electrónica, y me llevó esos dólares, como ya se llevaron los anteriores”.
La evidencia del pasado del BCE es que se permitió la desaparición de los depósitos de todo el mundo, menos los de la banca privada porque eso les ha dado miedo, pero el resto volaron, ¿por qué no van a volar los depósitos del público? (I)





