El papa Francisco pidió a no excluir a divorciados
El papa Francisco durante un discurso dirigido a obispos polacos que visitaron ayer el Vaticano, pidió a los pastores de la Iglesia interrogarse y preguntarse cómo pueden ayudar a los católicos que han roto su matrimonio. Igualmente defendió la familia como célula fundamental de la sociedad, ya que es el lugar donde se aprende a convivir en la diversidad y donde los padres transmiten la fe a sus hijos.
Jorge Mario Bergoglio analizó la evolución del matrimonio y afirmó: Hoy es considerado como una forma de gratificación afectiva que puede hacerse de cualquier manera y cambiarse según la sensibilidad de cada uno.
Para Francisco, desgraciadamente esta visión también afecta a la mentalidad de los cristianos, facilitándoles la posibilidad de recurrir al divorcio o a la separación de hecho.
Los divorciados deben sentir la preocupación de la Iglesia por su salvación y esta debe sostenerles para que no abandonen la fe y eduquen a sus hijos en la plenitud de la experiencia cristiana, sostuvo el papa.
Por otro lado, Francisco cree que se necesita mejorar la preparación de las parejas jóvenes que dan el paso hacia el matrimonio. Que puedan descubrir siempre más la belleza de esta unión que, bien fundada sobre el amor y la responsabilidad, está capacitada para superar las pruebas, las dificultades, el egoísmo con el perdón recíproco, explicó.






