Empresarios y políticos piden revisar las tarifas en Puerto Bolívar

Sin resoluciones y tras cuatro horas de diálogo terminó una reunión entre el ministro de Transporte y Obras Públicas, Paúl Granda, y delegados de empresarios bananeros y camaroneros; el alcalde de Machala, Carlos Falquez Aguilar; y los asambleístas Carlos Falquez y Henry Kronfle (PSC), que se desarrolló en Quito.
La preocupación de estos actores surgió por la suscripción en el gobierno de Rafael Correa de la alianza público-privada con la empresa turca Yilportecu, para el manejo de Puerto Bolívar, por 50 años, y que con su vigencia habría aumentado el valor de 70 tarifas.
Esto, para el alcalde va en contra de la competitividad, porque cree que los bananeros, que generan $ 650 millones en divisas, preferirán trasladar su producción al puerto de Guayaquil por tener menores costos.
El impacto visible es que hasta el momento se han perdido 300 empleos, y temen que el número aumente.
Las compañías exportadoras advierten que si no se revisan las tarifas empezarán a irse a Guayaquil. Eso significaría menos empleo, dijo Falquez.
En la provincia hay unos 1.800 camaroneros y 4.500 productores bananeros que tendrían que llevar sus cargas a Guayaquil.
Uno de ellos, Alfredo Castro, asistió a este encuentro y refirió que las tasas pasaron de $ 0,13 a $ 0,20, y esperan que en 48 horas haya una respuesta del Gobierno o iniciarán medidas de hecho; por el momento se ha descartado un paro.
A esto se suman los cuestionamientos al dragado del puerto para que puedan ingresar buques de mayor calado, que tendrá un impacto ambiental en unas 40.000 hectáreas de producción de camarón, pues se levantará material pesado que provocaría enfermedades como la mancha blanca y el mal de Taura al marisco.
Venimos por nuestros muelles. Queremos que esta alianza con Yilport se revise, agregó el alcalde.
Granda no dio declaraciones. Pero el viceministro de Gestión del Transporte, Boris Palacios, reconoció que el tema es complicado y buscarán una solución con positividad.
Kronfle cree que esta alza súbita está restando competitividad, y está forzando al desempleo. El ministro debe saber qué está pasando en la realidad, no en base a papeles, porque el papel aguanta cualquier cosa, expresó. (I)





