Estados de la OEA trabajan por una décima reforma para la CIDH

José Jesús de Orozco
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) se adelantó a la reunión preparada para este lunes, 11 de marzo, en Guayaquil. Los países signatarios del Pacto de San José anunciaron tener listo el proyecto de reformas, en el que se defiende el uso de sus procedimientos y además se comprometió a no poner en riesgo la defensa de los derechos de las personas.
En 1959 se creó la comisión y desde ese entonces sus reglamentos se han modificado en nueve ocasiones. El próximo 22 de marzo, durante una asamblea extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), se debe aprobar el décimo paquete de reformas, de las cuales la mayoría son presionadas por el gobierno de Ecuador, cuyo presidente Rafael Correa mantiene una posición crítica sobre el organismo.
Sin embargo, el pasado viernes, los miembros de la OEA estudiaron la propuesta realizada por la CIDH para llevar a cabo su propia reforma y, con algunas excepciones, mostraron su disposición para aprobarla definitivamente. Las reformas fueron planteadas por primera vez en el 2011 por medio de un grupo de trabajo integrado por diez países, los que sugirieron cambios claves al funcionamiento de la CIDH, como la regulación del financiamiento del organismo y de sus Relatorías (como la de Libertad de Expresión) y que se cambien los criterios de elaboración del Capítulo IV, donde están registrados los países en los que existen serias violaciones a los derechos. Otros cambios incluyen incrementar los requisitos para conceder medidas cautelares.
El presidente de la CIDH, José Jesús de Orozco, indicó el viernes que sobre las medidas cautelares el único cambio que se realizará es que sean públicas. El objetivo es promover la certeza jurídica, el vehículo del cambio será la publicación del fundamento jurídico en que la Comisión basa su decisión. Siempre ha existido una resolución motivada, la diferencias es que ahora esta será publicada, explicó.





