Estatua desata controversia entre Correa y Nebot

El monumento de “El niño betunero” es una de las cinco estatuas instaladas a lo largo de la calle Panamá.
A lo largo de la calle Panamá (Zona Rosa), en Guayaquil, a finales de octubre, se instalaron cinco figuras costumbristas como el niño lustra botas, canillita, vendedor de cangrejos, figuras de Alberto Spencer y Vicente Rocafuerte; desatando la primera y la segunda estatua, una nueva polémica entre el presidente de la República y el alcalde de la ciudad.
El Burgomaestre ha manifestado que tanto la efigie del niño betunero como del canillita forman parte de la historia guayaquileña y que estos son casos de superación y esfuerzo. El objetivo de las esculturas es rescatar la historia del sector, que fue considerado como una de las principales zonas cacaoteras en la época de la Colonia.
El Primer Mandatario, durante el enlace ciudadano del 1 de noviembre, desde la provincia de Pichincha, expresó su rechazo en especial hacia el monumento del niño lustra botas. Esto es el símbolo de una de las más grandes explotaciones sociales que tenemos como es el trabajo infantil. Ojalá se rebelen los jóvenes ecuatorianos frente a esto. Esto no es parte del folclor.
Ante estas críticas, el Alcalde, durante su enlace radial respondió: Guayaquil superó épocas de donde la gente caminaba descalza, cuando los obreros secaban cacao en la calle Panamá. Esto se logró con esfuerzo y trabajo. No tiene nada de malo recordar la historia, porque no es ofender ni mentir.
Nebot aseveró que las expresiones de rechazo de Correa, no tienen mayor fin que levantar una cortina de humo para desviar la atención de otros asuntos más relevantes como la disposición de la Corte Constitucional (CC) para que sea la Asamblea Nacional la que trate las enmiendas promocionadas por el oficialismo (reelección indefinida) y los aspectos de cesión de la competencia de tránsito.





