Fiscalía de Ecuador realiza allanamiento a la empresa Metro de Quito

La Fiscalía incautó una computadora perteneciente a Mauricio Anderson, gerente de la Empresa Metro.
La Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito inició como una obra a cargo de un consorcio entre Odebrecht y la española Acciona.
Aunque el pasado 28 de abril, el alcalde de la capital anunció que la constructora brasileña Odebrecht, investigada en Ecuador por la supuesta entrega de millonarios sobornos a funcionarios, quedaba fuera del consorcio que construye el metro de Quito, Odebrecht sigue en dicho consorcio.
Los trabajos de la primera fase, correspondiente a la construcción de dos estaciones, arrancaron en enero de 2013 durante la alcaldía de Augusto Barrera, actual director del Senescyt; mientras que los trabajos de la segunda fase empezaron en enero de 2016 durante la administración del actual alcalde, Mauricio Rodas.
En octubre del 2016, Mauricio Rodas recibió una solicitud por parte del consorcio de modificar su reconformación. Ese pedido fue puesto en consideración de los cuatro organismos internacionales que financian la obra: el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), y el Banco Mundial (BM), que -tras un análisis- expidieron su no objeción a esa reconformación.
El 21 de abril, Rodas -tomando en cuenta esa no objeción-, suscribió la autorización para tal planteamiento. “Esta autorización, tanto la de los multilaterales como la expedida por el Municipio, es plenamente válida y se encuentra vigente. Es a su vez un acto independiente de los actos jurídicos que los dos miembros del consorcio deben llevar adelante para que se concrete la reconformación del mismo…”, dijo entonces.
En mayo pasado, según agencias internacionales de noticias, la constructora brasileña -en un comunicado- ratificó su compromiso de concluir las obras en el plazo y con la calidad esperados. (I)





