Francisco condena la corrupción y la sed de poder
El papa Francisco celebró la misa por el Domingo de Ramos, que da inicio a los ritos de la Semana Santa, un día después de haberse reunido con su predecesor, el papa emérito Benedicto XVI. Durante la homilía Francisco condenó “la sed de poder y corrupción”.
“Miremos a nuestro alrededor: ¡Cuántas heridas inflige el mal a la humanidad! Guerras, violencias, conflictos económicos que se abaten sobre los más débiles, la sed de dinero, de poder, la corrupción, las divisiones, los crímenes contra la vida humana y contra la creación”, expresó el sumo pontífice luego de conmemorar la semana de pasión y muerte de Jesús.
Haciendo alarde una vez más de su espontaneidad y sencillez Francisco recordó lo que aprendió en su niñez sobre la codicia. “Mi abuela solía decir, los niños y las mortajas no tienen bolsillos, una referencia al dicho de que nada material puedes llevarte al otro mundo”.
Luego de la ceremonia, el sumo pontífice recorrió en su papamóvil moderno la plaza, donde acarició a los niños y saludó a los casi 250.000 feligreses allí reunidos.






