Fuga de reclusa entre balacera en exteriores del hospital Guayaquil
Jéssica Mercedes Solórzano Arteaga, de nacionalidad colombiana, quien había sido detenida el pasado 1 de agosto de 2012, junto al exgobernador de Manabí, César Fernández, y otras cuatro personas, en el denominado caso Jaque Mate, ayer escapó tras acudir a una cita médica en el hospital Guayaquil y luego de una balacera provocada por sus “rescatistas”.
Solórzano, cuya verdadera identidad sería Argénesis Solarte, había llegado al hospital para atenderse en el área de Mastología en compañía de dos reclusas más y un menor de edad, cerca de las 10:30, en una camioneta doble cabina blanca del Ministerio de Justicia, escoltadas por guías penitenciarios.
Todo parecía normal hasta que al salir de la cita médica y embarcarse en el vehículo escolta, aproximadamente a las 12:00, un desconocido armado se acercó al vehículo, rompió el vidrio del lado del conductor y sacó a Solórzano en medio de una ráfaga de balas.
Según testigos, se conoció que en los exteriores del hospital había cuatro motos ubicadas estratégicamente en el perímetro, en las que iban siete ocupantes, todos con cascos. Los sujetos habrían disparado hacia el interior del hospital mientras se desarrollaba la fuga de Jéssica Solórzano.
El director del hospital, Juan Carlos Madera, reveló que la acción delincuencial fue fugaz y solo duró entre un minuto y medio y dos minutos.

Exteriores del Hospital Guayaquil luego de la balacera.





