HRW solicitó al Gobierno ecuatoriano que no disuelva la fundación Pachamama
La organización Human Rights Watch (HRW) le solicitó ayer al Gobierno ecuatoriano que revierta su decisión acerca de disolver la ONG Fundación Pachamama, que fue acusada de vandalismo, y que revoque el nuevo decreto ejecutivo que le otorga “amplias facultades” para supervisar a entidades independientes.
José Miguel Vivanco, director ejecutivo del HRW para las Américas, señaló a través de un comunicado que la Fundación Pachamama ha sido “la primera víctima” del llamado Decreto Ejecutivo 16, que otorgó al presidente de Ecuador Rafael Correa “la potestad de disolver organizaciones de derechos humanos y de otro tipo que se interpongan a su programa de gobierno”.
Según HRW, el decreto mencionado y su aplicación en este caso “contravienen los derechos de libertad de expresión y asociación”.
“Conforme al derecho internacional, los Gobiernos deben asegurar que se permita a los defensores de derechos humanos realizar sus actividades sin que medien represalias, amenazas, intimidación, acoso, discriminación u obstáculos legales innecesarios”, indicó la la organización.
El Gobierno ecuatoriano disolvió el pasado miércoles a la mencionada fundación tras acusar a algunos de sus integrantes de cometer actos vandálicos que, la semana pasada, derivaron en agresiones a miembros de delegaciones diplomáticas.
Al momento la Fiscalía y la Policía Nacional de Ecuador se encuentran investigando los hechos, que para el Gobierno constituyeron una “desviación de los fines y objetivos estatutarios” de la ONG.
Por su parte, María Belén Páez, presidenta de Pachamama, rechazó la disolución y manifestó que con ella se reprimió el derecho a “disentir de la decisión del Gobierno nacional de entregar en concesión territorios de las nacionalidades indígenas amazónicas a empresas petroleras sin respetar sus derechos constitucionales”.






