Internos de La Roca tenían acceso a sistema de comunicaciones

Prisioneros de La Roca podían hacer llamadas
Los ahora prófugos de la prisión La Roca podían realizar llamadas telefónica nacionales e internacionales por medio de un sistema de comunicación que habían logrado instalar, lo cual obviamente está prohibido.
Estas nuevas evidencias explican la coordinación de la fuga de los convictos. La red fue desarticulada por la Policía Nacional, sin embargo burló las costosas antenas inhibidoras de señales localizadas en la Penitenciaría del Litoral y de la cárcel de máxima seguridad.
Las investigaciones revelaron que el sistema funciona con antenas caseras, ubicadas alrededor de la prisión. La antena atrae la señal que llega a la base de teléfonos inalámbricos a su vez conectada a un módem con chip, que no es de celular sino de un sistema convencional. Posteriormente los auriculares del teléfono son ingresados a la cárcel y así los reclusos podían hacer llamadas, según explicó el coronel Wladimir León, el jefe del operativo que desarmó esta red.
Adicionalmente, se descubrió que los reos pagaban de 600 a 700 dólares mensuales por mantener el sistema clandestinamente, indicó León. Hasta el momento se detuvo a tres personas, quienes eran las encargadas de cuidar las antenas dentro de una vivienda. La pena por comercializar servicios de telecomunicaciones, sin estar legalmente habilitados, es de hasta cinco años en prisión.





