Jorge Zavala Baquerizo: “En el Ecuador ya no se valora la experiencia”

Jorge Zavala Baquerizo
En el Ecuador ya no se valora la experiencia, dijo el jurista guayaquileño Jorge Zavala Baquerizo, durante una entrevista realizada por el editor general de Diario Expreso, Rubén Darío Buitrón, el 13 de enero pasado.
La frase fue la conclusión de su respuesta a la inquietud sobre la exigencia gubernamental de que la cátedra universitaria deban impartirla solo los PhDs.
Jorge Zavala Baquerizo fue Vicepresidente de la República, jurista especializado en derecho penal, autor de numerosos libros sobre su especialidad y profesor universitario. Es uno de los ecuatorianos más reconocidos en el campo de la jurisprudencia y recientemente se retiró de la cátedra universitaria, después de 55 años de impartirla de manera ininterrumpida.
Oportunamente renuncié a la cátedra a partir de esa resolución (la normativa gubernamental sobre los títulos de cuarto nivel para ser maestro universitario). Entonces, como soy solamente un doctor en Derecho, y por tanto ya no podría ser profesor, preferí retirarme, indicó.
Cuando el periodista le preguntó: ¿cómo es posible que una eminencia del Derecho como usted no pueda ser catedrático? Contestó: pero no tengo título que me acredite como eminencia. Ni como conocedor profundo de la materia. En el Ecuador de hoy ya no se valora la experiencia, los años en las aulas, la práctica. No. Lo que importa es el título. No el conocimiento verdadero.
Pese a su retiro de las aulas universitarias, sigue trabajando en su oficina, sigue leyendo y escribiendo; sigue pensando en qué otro libro producir, pese a las decenas de textos que ha publicado y que son lectura obligada para jueces, fiscales, abogados, estudiantes de la carrera. Además, Bella Gellibert, su secretaria, da cuenta que es muy puntual y en su despacho no solo sigue escribiendo y leyendo, sino que se toma su tiempo para convocar a Bella y al personal del estudio y narrarles sabrosas y apasionantes anécdotas de los momentos políticos de la ciudad y el país, o de sus enriquecidas vivencias como abogado en casos que dejaron grandes lecciones en los juzgados.
Bella lo aprecia tanto que un día, hace pocos años, decidió seguir la carrera de Derecho para intentar, al menos, poner en práctica lo que empíricamente ha aprendido de su diario compartir con el doctor, un abogado experto, además, en crucigramas.
El experto jurista prefiere no calificar la decisión gubernamental que motivó su retiro, pero lo que sí puedo asegurar es que se trata de una medida absolutamente inconveniente para la juventud universitaria. Y lo justifica con el criterio de que la enseñanza no se puede limitar a repetir textos o a citar autores, sino a transmitir la práctica. Y esta práctica, digan lo que digan los que tanto hablan de diplomas, no la dan los títulos, sino el ejercicio cotidiano, el diario trajinar por la profesión.
Los estudiantes resultarán perjudicados, sin duda, porque no reciben clases de profesores que han logrado fusionar la teoría con la práctica, como debe ser siempre. La teoría no sirve cuando no está acompañada de la experiencia práctica y del pragmatismo que da dicha experiencia al ejercer la profesión, aseguró.
Y aunque no cree que se ponga en peligro la formación de los futuros profesionales, aseguró que sí se dejarán vacíos, deficiencias y lagunas en el conocimiento de la profesión. Y eso es preocupante para una sociedad que necesita de abogados con grandes conocimientos en sus especialidades.
Formador como es, durante la entrevista emite un juicio con respecto a la medida: El gobierno tuvo que ser más consciente de lo que podría generar. Debió, por lo menos, dar un plazo de diez años para que alguien pueda obtener un PhD y al mismo tiempo practicar la profesión. Y sentencia que la exigencia por el momento le parece que es innecesaria, pero sí es muy buena para el futuro de los profesionales ecuatorianos, para que tengan un mejor nivel, para que se superen más.
La entrevista concluye con una confesión de su secretaria: “El otro día, con nostalgia, mencionaba en voz alta que nunca más volverá a la universidad“.





