Joven defensor de tortugas es asesinado en Costa Rica
El pasado viernes 31 de mayo, encontraron desnudo y con un golpe mortal en la cabeza, cerca de la nuca, a Jairo Mora Sandoval, un joven ambientalista que yacía en la playa de Moín (Costa Rica), donde pasaba sus días intentando salvar de la depredación humana, a las tortugas baulas.
En la noche de su muerte, Jairo patrullaba junto a una veterinaria española y tres voluntarias estadounidenses por la playa de Nueve Millas de Moín, cuando se topó con una emboscada. A ellas las retuvieron unas horas, pero a él se lo llevaron para luego asesinarlo.
Puerto Moín recibe cada año a miles de extranjeros que llegan a sus playas para contemplar el grandioso espectáculo de los desoves nocturnos de las tortugas, sin embargo, es una zona que está invadida de mafias, que roban los huevos a las tortugas para venderlos en el mercado negro, como delicias gastronómicas, o como preparados con supuestas propiedades vigorizantes masculinas.
Para evitarlo, este joven de 26 años se esforzaba por llegar a los nidos antes que los saqueadores, y así rescatar los huevos para ponerlos a salvo en un criadero, para devolver unos meses después al océano a las tortugas recién nacidas.
Para Mora, estudiante de biología tropical y colaborador de la ong Widecast, la defensa de las tortugas en el Caribe costarricense era una razón suficiente para arriesgar su vida, por ello había sido amenazado en repetidas ocasiones, hasta que fue asesinado y su crimen aún se mantiene impune.






