Juez desmiente acusaciones contra el papa Francisco
Germán Castelli, juez argentino y funcionario en el juicio por el secuestro y tortura de dos curas jesuitas en Argentina durante la dictadura militar (1976-1983), afimó que por considerarlas falsas el tribunal descartó las acusaciones que aseveraban que el actual Papa entregó a ambos religiosos.
Según Castelli, es falso decir que Bergoglio entregó a esos sacerdotes. “Lo analizamos, escuchamos esa versión, vimos las evidencias y entendimos que su actuación no tuvo implicancias jurídicas en estos casos, si no, lo hubiéramos denunciado”, aseveró el juez.
Federico Lombardi, portavoz de la santa sede, expresó el pasado viernes que el Vaticano cree que existe una campaña contra Bergoglio, que no consta de un buen sustento, y se basa solo en calumnias y difamaciones, refiriéndose a los artículos publicados por el diario argentino La Nación, en los que se cuestiona el papel de Bergoglio durante dictadura militar.
Castelli integró en diciembre de 2011, junto a los jueces Daniel Obligado y Ricardo Farías, el tribunal que falló en el caso del secuestro en 1976 de Orlando Yorio y Francisco Jalics, ambos sacerdotes jesuitas.
El juez consideró que el papel de Bergoglio en ese caso en el que sirvió de testigo, no es controversial, puesto que ya hay un fallo judicial de última instancia.
“No juzgamos si Bergoglio pudo haber sido más o menos valiente. La pregunta es si entregó a los sacerdotes o no. Y coincidimos en que no hubo razones para que lo denunciáramos”, sentenció Castelli.
Adolfo Pérez Esquivel, católico y Premio Nobel de la Paz 1980, liberó al nuevo Papa de sospecha al decir, en declaraciones a la BBC, que hubo obispos que fueron cómplices de la dictadura, pero Bergoglio no.






