La inseguridad se toma varias iglesias de Guayaquil
Una familia esperaba sorprendida la llegada de miembros de la policía luego de que al salir de la iglesia San Antonio de Padua, conocida como San Gregorio, ubicada en la ciudadela Urdesa, al norte de Guayaquil, se percataron de que antisociales sustrajeron el cerebro de su vehículo Chevrolet Spark que estaba en el parqueadero interno del lugar.
La inseguridad dentro y fuera de las iglesias de Guayaquil es más frecuente de lo que se puede imaginar, aseguró Rómulo Aguilar, párroco de la Catedral.
Por otro lado, moradores del Guasmo sur sugirieron que se debería reforzar la vigilancia en los exteriores de las iglesias Las Lajas y La Dolorosa, en las cooperativas Causa Proletaria y El Pedregal, respectivamente, pues hay quienes prefieren no asistir a la misa para evitar que antisociales los ataquen en los exteriores de los templos cercanos.
Mientras tanto, Pedro Vera Santos, conserje desde hace doce años de la iglesia La Victoria, asegura que algunas personas ingresan para llevarse veleros, floreros, las limosnas y otros adornos de la iglesia.
La misma persona que va a la iglesia San Agustín también viene para acá. Creo que se recorren todas las iglesias cercanas, expresa Vera, y dice que también colocan papeles en el orificio de las urnas para evitar que entren las limosnas.
Hacen taco para encajonar el papel, botan una monedita para probar si cae o no. Cuando ya ven que está bien, se van por al menos una hora y regresan para poder retirar el dinero que se ha acumulado, comenta Vera.






