La luz oscurece al sector camaronero

Imagen: Expreso
Un centavo en el bolsillo es como no tener nada. Un centavo en el banco es como no tener nada. Un centavo en la lista de la compra es como no pagar nada. La moneda de cobre a la que el ciudadano común no le presta ninguna atención se convierte en una millonada hablando de camarón en Asia.
La competencia en el mercado oriental -una zona de inmensa producción acuícola- es tan ajustada que un centavo más se convierte en una preocupación para la industria.
Asia produjo en 2014 un poco más de 3 millones de toneladas del crustáceo: unas 6.600 millones de libras. Frente a las 609.000 toneladas de oferta de América Latina, de las cuales casi la mitad salen de las piscinas de Ecuador.
Y justo ese centavo es el que encarece la libra de camarón producido, después de que el Gobierno haya retirado el subsidio a la energía eléctrica para las industrias. (I)





