Las enmiendas buscan restablecer la prohibición de la reelección indefinida

Cuando el gobierno de la revolución ciudadana llegó al poder por primera vez, el expresidente Rafael Correa convocó a una Asamblea Constituyente. Y en septiembre de 2008, la ciudadanía aprobó la nueva Carta Magna con el 63,93% de los votos válidos. En ese documento se plasmaba el principio de que era necesaria la alternabilidad para mantener la democracia.
Sin embargo, en el 2015 hubo un ajuste de principios. El exmandatario decidió eliminar la prohibición y permitir la reelección indefinida. Y lo hizo a través de la aprobación de la Asamblea Nacional, que en ese entonces tenía una mayoría oficialista absoluta. Pero, ante la negativa de la opinión pública, Correa decidió incluir una disposición transitoria. Ese artículo impedía que él y gran parte de esa mayoría oficialista puedan reelegirse.
De todas formas, las enmiendas se aprobaron en medio de protestas políticas y manifestaciones ciudadanas. Pero ese candado fue temporal. Actualmente todos quienes ya han sido reelectos pueden volver a postularse.
La pregunta 2 es: ¿Para garantizar el principio de alternabilidad, está usted de acuerdo con enmendar la Constitución de la República del Ecuador para que todas las autoridades de elección popular puedan ser reelectas por una sola vez para el mismo cargo, recuperando el mandato de la Constitución de Montecristi y dejando sin efecto la reelección indefinida aprobada mediante enmienda por la Asamblea Nacional el 3 de diciembre de 2015, según lo establecido en el Anexo 2? La segunda pregunta del referendo, planteado por el presidente Lenín Moreno, implica volver a ese principio de Montecristi: prohibir la reelección indefinida, pues a sus ojos es una aberración política.
Los que quieren reelegirse no piensan en el futuro del país, sino en el próximo período. Por eso quiere incluir un nuevo candado, para evitar que quienes ya hayan sido reelectos desde 2008 lo vuelvan a hacer. Sin embargo, dentro del oficialismo hay voces opositoras, como la del mismo Correa y varios legisladores, que cambiaron de opinión desde 2015 y ahora defienden el derecho del candidato a postularse y del pueblo a elegir. Su argumento es que no se trata de una reelección sino de una postulación indefinida. (I)
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