Lenín, polémica de bienvenida

Aún no aterriza, pero las críticas lo esperan en la pista. El esperado regreso del exvicepresidente Lenín Moreno (PAIS) a Ecuador para hacerse con la no anunciada pero sí previsible nominación por el binomio a Carondelet ha traído consigo la duda evidente: ¿podía el enviado especial de la ONU para personas con discapacidad ejercer su cargo desde el país?
Los internacionalistas consultados por EXPRESO sostienen que sí. Y ninguno es capaz de explicar por qué entonces más de un millón y medio de dólares, aportados por el Gobierno ecuatoriano, fueron a parar a la oficina de Moreno en Ginebra, Suiza. Un presupuesto que, en palabras del propio presidente Rafael Correa, nos cuesta más o menos lo que cuesta una Embajada.
Los exembajadores y catedráticos Carlos Estarellas y Abelardo Posso han coincidido, en entrevista con este medio, en que Moreno no necesitaba salir del país para ejercer su cargo. Esto se debe a que un representante de este nivel no tiene dependencias ni trabajo de oficina; no es un funcionario de la ONU, es solo una persona que representa una idea, en este caso, de los discapacitados, explica el tres veces canciller José Ayala Lasso. De hecho, la mayoría de estos enviados especiales son artistas de cine, industriales; personajes relevantes que no reciben dinero ni de la ONU ni de sus gobiernos. Al menos, los casos que conozco, aclara Ayala Lasso quien, de hecho, conoce tanto la ONU que fue embajador del país ante el organismo y presidente de su Consejo de Seguridad en dos oportunidades (I).
Fuente: http://expreso.ec/actualidad/lenin-polemica-de-bienvenida-LI695863





