Militares y maquinarias enfrentan desalojos y protestas
En las invasiones del noroeste de Guayaquil, la presencia militar se intensifica. Ahora son más de 700 soldados que protegen la tierra y participan en el desalojo que ha continuado por dos días seguidos.
Los residentes del sector conocido como Ciudad de Dios, el cual tiene 9.700 hectáreas fue declarado como reserva militar, allí recibieron al intendente de Policía del Guayas, Julio César Quiñónez, quien dirigió el operativo enfrentando gritos que decían: Fuera Correa, Presidente mentiroso y Traidor de los pobres.
La maquinaria pesada ingresó al sector para destruir las casas de madera que fueron construidas la semana pasada. Algunos residentes desmantelaron lo poco que habían construido para no perder los materiales. Los uniformados también desmantelaron los palos que habían puesto para construir nuevas casas.
El intendente de policía clausuró dos tiendas que vendían el material, los locales pertenecían a Tony Estacio, actualmente prófugo de la ley por traficar tierras, Marco Solís también esta acusado con los mismo cargos. Quiñónez visitó otros sectores para escuchar las quejas de las personas, y lo que decían respecto a las mentiras del presidente Correa, quien el martes pasado se presentó para atender a una madre cuyo hijo fue abatido por el crimen.
El ministro de Vivienda, Walter Solís, dijo que las casas fueron construidas antes y después del 28 de diciembre. El mismo día que Correa ofreció un plan de vivienda y reubicación para más de cinco mil familias, a raíz de este anunció nuevos invasores arribaron al sector. La intendencia también desalojo más de 200 familias en el sector Los Cipreses, en el cantón Durán.





