Ocho provincias alistan sus planes para la época seca

Imbabura, Carchi, Chimborazo, Tungurahua, Azuay, Santo Domingo, Manabí y Santa Elena lideran la preparación de planes de prevención para la época seca. Se enfocan en evitar incendios forestales y pérdidas en cultivos y en el ganado. Desde la semana pasada, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ya emite alertas sobre focos de calor, a través de la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR). Son sitios donde se concentran altas temperaturas y que son vulnerables a posibles incendios forestales. Pero el técnico del Inamhi, Pablo Llerena, explicó que el país aún está en la etapa de transición y recordó que cuando la época seca ya se acentúe aún podrían presentarse precipitaciones esporádicas. Mientras tanto, las labores de prevención se analizan. En la Sierra norte hay preocupación tras las pérdidas que dejaron los incendios forestales en el 2016.
En Imbabura se perdieron 1 867 hectáreas de cobertura vegetal y en Carchi 809. Marcelo Acosta, director de Seguridad de Ibarra, dijo que para este año los bomberos tendrán el apoyo de militares y policías municipales, quienes recibirán capacitación para apagar los incendios. En Tulcán, el Cuerpo de Bomberos también prepara a sus 24 elementos para enfrentar estos eventos. Según Rubén Fuentes, subcomandante de los casacas rojas, se coordinan acciones con militares y la Policía Nacional. Fuentes explica que la mayoría de incendios ha ocurrido en sitios lejanos como la Reserva El Ãngel, lo que retrasa la llegada. Como alternativa, planifican la instalación de campamentos en esas zonas. Desde el próximo mes se iniciarán campañas de concienciación para explicar a niños y jóvenes la forma correcta de encender y apagar fogatas, en cursos vacacionales. Campañas similares se emprenden en la Sierra centro.
En el 2016, los incendios forestales afectaron más a Chimborazo, donde se perdieron 2 450 hectáreas de bosques. El fuego en esta zona generalmente se inicia porque los comuneros queman pajonales para alimentar al ganado con los rebrotes. La ceniza también erosiona el suelo. Por eso la sequía preocupa a los agricultores y ganaderos. Los cultivos empiezan a secarse y los pastos y la producción de leche se reducen, dice Leonardo Sagñay, de la parroquia Gonzol, en Chunchi. Una de las medidas para evitar pérdidas es la preparación de ensilaje con pastos y melaza. Además se alistan reservorios comunitarios y la apertura de lagunas artificiales para mantener la humedad.
En Guamote, los comuneros de Tipín se organizaron con mingas de limpieza y el mantenimiento de los reservorios. En Tungurahua se capacitará al personal de ayuda, al igual que a pobladores de las zonas altas como Pasa, Kisapincha y Santa Rosa. Según Héctor Cobo, de la Unidad de Riesgos del Municipio de Ambato, las charlas se dictarán en las próximas tres semanas. La capacitación al personal de ayuda se planifica en Azuay. El año pasado, la sequía acabó con más de 2 868 hectáreas en Cuenca, Ponce Enríquez, Nabón, Gualaceo y Pucará, principalmente.
En Cuenca se desarrolla un curso sobre técnicas de combate de incendios forestales en el que participan bomberos, guardaparques y policías municipales. Y en los próximos días se lanzará una campaña de concienciación. La ausencia de lluvias igualmente preocupa en la Costa. En Santo Domingo, el sector ganadero solicitó una reunión con las autoridades para evitar pérdidas en el ganado, que podría quedarse sin pasto para su alimentación. Por ello, se construyen nuevos pozos someros y albarradas para suplir un posible déficit de agua. Ya se han construido 40 albarradas y 150 pozos y hay un seguro agrícola para alrededor de 700 bovinos. En Santa Elena también se preparan.
En Salinas ya ocurrió el primer incendio del año, que afectó a 1 824 ha. Contamos con un estudio para identificar las zonas más vulnerables, explica Juan Antón, director de Gestión de Riesgos de la Prefectura. Un análisis de la SGR sobre posibles zonas afectadas por el déficit hídrico identifica al centro de Esmeraldas, parte del norte y sur de Manabí y el norte de Santa Elena. En Manabí se perdieron cultivos y ganado en el verano anterior. Sus autoridades piensan en aprovechar el agua de la crecida de ríos durante la época lluviosa para los agricultores.
Ese ese el plan en el cantón Paján, donde se planea embalsar agua para los cultivos. En contexto Azuay y Manabí fueron las provincias que registraron la mayor cantidad de pérdidas de bosques por los incendios forestales en el 2016, según Gestión de Riesgos. En el país se reportaron 21 857 hectáreas de cobertura vegetal perdidas en ese año (I).
Fuente: http://www.elcomercio.com/actualidad/ecuador-provincias-planes-epocaseca-incendios.html





