Papa Benedicto pide paz y reconciliación para el nuevo año

El papa Benedicto XVI pronunció su tradicional Navidad Urbi et Orbi, bendición desde el balcón de la Basílica de San Pedro en el Vaticano.
El papa Benedicto XVI ratificó ante miles de personas, reunidas en la plaza de San Pedro del Vaticano, que el nacimiento de Cristo es un brote de vida nueva para la humanidad.
En su mensaje de Navidad, el pontífice pidió que cese la violencia en Siria y ayuda para los refugiados. Expresó que a pesar del poder que tiene el hombre para cerrarse a Dios, el cual da miedo, su venida al mundo aleja ese pensamiento tenebroso y supone la esperanza que vence al miedo.
Benedicto XVI se detuvo en Tierra Santa e hizo votos para que la paz brote en esa región donde nació, vivió, murió y resucitó Cristo. Pidió a Dios que conceda a israelíes y palestinos la valentía de poner fin a tantos años de luchas y divisiones, y de emprender con decisión la vía de la negociación.
Durante la homilía de la misa de gallo pidió por la paz en el mundo y rechazó el uso de la violencia en el nombre de Dios.
El papa Ratzinger imploró a Dios que ilumine a las personas que se creen en el deber de aplicar la violencia en su nombre, para que aprendan a comprender lo absurdo de la misma y se conviertan en hombres de paz.





