Papa Francisco rompe estereotipos y sorprende a guardia suizo

Papa Francisco
El pasado miércoles por la mañana, el papa Francisco volvió a sorprender al mundo con sus buenas acciones, a pesar de romper los tradicionales protocolos papales. Esta vez conminó a descansar y comer a uno de su guardias, que debió abandonar su estricta tradición militar suiza.
El Sumo Pontífice salió de su departamento en la residencia Santa Marta y se encontró con un guardia suizo custodiando la puerta. Bergoglio le preguntó si había estado despierto toda la noche y recibió un “sí” como respuesta.
“¿De pie, no se ha cansado?, preguntó el Papa. “Es mi deber, su Santidad, por su seguridad”, le respondió el guardia. El Sumo Pontífice se retiró a su departamento y volvió cargando una silla.
“Al menos siéntese y descanse”, le pidió Francisco, pero el guardia rechazó la oferta alegando que “las reglas no lo permiten”.
Papa: ¿Las reglas?
Guardia: Mi capitán, su Santidad.
Papa: Bueno, pero yo soy el Papa y le pido que se siente.
El guardia no tuvo más opción que cumplir las órdenes del Santo Padre. El Papa volvió a retirarse, pero no definitivamente. Poco después, llegó con pan y jamón, y se lo entregó al agente, quien no salía de su desconcierto. -“Bon apetit, hermano mío”, le dijo, y se fue.





