Presidenta Dilma Rousseff asumió su segundo mandato con duros desafíos
Dilma Rousseff asumió ayer su segundo mandato de cuatro años como jefe de Estado de Brasil, en un acto celebrado en el pleno de la Cámara de Diputados, en Brasilia.
“Prometo mantener, defender y cumplir la Constitución; observar las leyes; promover el bien general del pueblo brasileño, sustentar la unidad, la integridad y la independencia de Brasil, así lo prometo”, juro la mandataria en una sesión solemne encabezada por el presidente del Senado, Renan Calheiros.
El nuevo mandato de la primera mujer en llegar a la Presidencia brasileña elevará a 16 años el período del Partido de los Trabajadores (PT) en el poder en Brasil, tras los ocho años de Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010)
Uno de los desafíos que esperan a Rousseff es el escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras que puede salpicar a varios de sus aliados y un duro ajuste fiscal para enderezar la desacelerada economía, que este año tan sólo creció un 0,14 %, según las últimas proyecciones de los economistas.
La Jefa de Estado fue reelegida para un segundo mandato en octubre pasado en la campaña más disputada en los últimos años en Brasil y con una ventaja de escasos tres puntos porcentuales sobre el senador Aécio Neves.






