Tribunales del Ecuador revisan Caso IEES
Cuando en agosto de este año expire la vigencia del contrato para la asignación de citas médicas a través de un centro de llamadas (call center), el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) habrá pagado $ 63866.963,93 por ese servicio recibido durante siete años.
Dos empresas han estado a cargo de la prestación en todo ese tiempo, bajo las modalidades de contrato, acuerdo de ampliación y convenios de gerenciamiento. Los procesos de contratación han sido objeto de cuatro auditorías por parte de la Contraloría General del Estado.
El servicio de call center, concebido para optimizar la atención a los usuarios del IESS, arrancó en 2009. Pero su operación deja una estela de escándalos por casos que han terminado en los tribunales de justicia.
El primer contrato se firmó el 24 de agosto de 2009, por $ 8500.000, con la empresa Cronix, ganadora de un proceso de subasta inversa electrónica convocada por la entidad de seguridad social. El objetivo era el servicio de un centro de llamadas para asistencia médica telefónica y agendamiento de citas.
Esas prácticas irregulares también fueron detectadas por la Contraloría en el primero de los dos exámenes especiales practicados al proceso de contratación y ejecución del contrato. En 2013, el ente de control emitió un informe con indicios de responsabilidad penal, que fue archivado después de que fuera enviado a la Fiscalía.
Pese a esos antecedentes, el 18 de agosto de 2014, las autoridades del IESS protocolizaron un nuevo contrato con Recapt (en vigencia) para el agendamiento de citas médicas, por $ 17972.750, por dos años. Ese monto se negoció con la empresa, que resultó la única calificada entre tres ofertantes que participaron en la subasta inversa.





