Un cónclave rápido

Un conclave rápido escogió al nuevo Papa
En los últimos 60 años la reunión de cardenales denominada cónclave (con llave) ha durado muy poco, la más larga fue de 5 días. Esta vez tenía un ingrediente especial y que se repetía casi después de 600 años: no se elegiría a un sucesor de Papa muerto sino de uno vivo y declarado Emérito, Benedicto XVI, que renunció y que, en su última declaración antes del retiro definitivo, ofreció respeto y obediencia al nuevo Sumo Pontífice.
De acuerdo con el procedimiento conocido, tan pronto después de que el cardenal de más edad realice el anuncio de “Habemmus Papa” y el nombre que éste ha escogido, tradición que se reitera desde el año 533, el nuevo Papa improvisará un discurso, agradecerá y saludará a la feligresía católica, y quizás permita inferir cuál será su línea de conducción de la iglesia de Cristo.
El nombre que asume el elegido es un asunto personal y podría responder, según los entendidos, al deseo de continuar con una corriente intelectual de algún antecesor o, también, por la devoción a un santo. La constitución católica no prohíbe que el Papa conserve su nombre de pila, sin embargo la tradición dice que adoptará otro.
¿Por qué no se llama Pedro? De acuerdo con expertos ningún Papa ha decidido llamarse Pedro porque existe un respeto a ese nombre. Además Pedro se llamó Simón, pero Cristo lo llamó así diciéndole “Pedro, sobre ti edificaré mi iglesia“.





