Un mes después del terremoto, los sobrevivientes buscan rehacer sus vidas

Imagen: El Universo
A un mes del terremoto de 7,8 grados que afectó la costa norte del Ecuador, el testimonio de una decena de los 113 sobrevivientes de aquella tragedia. Ellos estuvieron horas y hasta días, agonizantes, bajo toneladas de escombros. Algunos bebieron su propia orina para hidratarse, deliraban y hasta escucharon la agonía de otros atrapados.
Proceden de seis localidades manabitas, las más golpeadas por el terremoto: Pedernales, Jama, Canoa, Bahía de Caráquez, Manta y Portoviejo.
Allí, sus familiares y vecinos los consideran héroes por haber derrotado a la muerte. Son la motivación para levantarse luego de este desastre a las 18:58 de aquel sábado 16, que dejó 660 muertos, 15 desaparecidos y alrededor de 33.000 damnificados, pero también dejó 113 sobrevivientes, según el informe de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos. De este último grupo, no más de veinte quedaron atrapados por horas y hasta días en estructuras totalmente colapsadas. (I)





