Un sillón vacío representó al Nobel de la paz
La última vez en la que el prestigioso premio Nobel no fue entregado personalmente fue hace 74 años, cuando Adolph Hitler impidió que el pacifista alemán Carl von Ossietzky recibiera el premio en 1936.
El detenido disidente chino Liu Xiaobo, no pudo estar presente en la ceremonia de dos horas en el ayuntamiento de Oslo, ya que debe cumplir 11 años de reclusión en China por pedir cambios radicales en el sistema comunista que rige en el país.
Dos mil estudiantes se reunieron frente al ayuntamiento en honor Xiaobo momentos antes de la ceremonia a la que asistieron alrededor de 1.000 invitados, 100 disidentes chinos exiliados y algunos activistas de Hong Kong también se hicieron presentes. Al menos 46 de los 65 países con embajadas en Oslo aceptaron, mientras que China y otros 17 países como Cuba, Venezuela, Rusia, Irán y Pakistán se negaron a asistir.
Xiaobo, de 54 años, estuvo representado por un sillón vacío, ni siquiera su esposa Liu Xia pudo ir a recoger el premio valorado en $1,4 millones porque está bajo arresto domiciliario, su apartamento está siendo custodiado celosamente por policías que además impidieron a la prensa acercarse.
El disidente chino Wan Yanhai, quien fue el único en la lista de 140 invitados de Liu Xia, manifestó que la alegría de la distinción quedará empañada con la tristeza de la ausencia de Xiaobo.





