Un viaje al Yasuní
El conflicto entre los ambientalistas y el gobierno ecuatoriano suscitado luego de que el presidente del Ecuador, Rafael Correa, anuncie que daría luz verde a la explotación del bloque Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT), ubicado en el Parque Nacional Yasuní, ha generado el interés de la comunidad nacional e internacional, así como investigaciones científicas y periodísticas que destacan la importancia ambiental de la zona y sus problemas sociales.
Entre las investigaciones, destaca una realizada por diario El Comercio de Quito, que se centra en destacar la belleza del parque, la dificultad para acceder y la realidad de los asentamientos humanos de su periferia.
La crónica refiere que llegar a Nuevo Rocafuerte y Tiputini, que son los poblados más cercanos a los campos petroleros Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT), tarda alrededor de 18 horas desde Quito. Las primeras ocho, por vía terrestre hasta el Coca, y las 10 horas siguientes navegando en lancha a motor por el río Napo.
En Nuevo Rocafuerte, la última parroquia urbana ecuatoriana del río Napo, habitan alrededor de 500 personas, y la dotación de servicios básicos es deficiente, por ejemplo el agua que recibe la población debe hervirse o purificarse con cloro para su consumo, por ello actualmente la alcaldía de Aguarico implementa un nuevo sistema de tuberías para mejorar la dotación del líquido vital.
El alcalde de Aguarico, Franklin Cox, cree que la explotación petrolera es una oportunidad para mejorar la dotación de servicios básicos y crear más puestos de trabajo para la población.
Por su parte, el jefe de la comunidad Yanayacu, Francisco Jipa -ubicada a media hora de Tiputini – considera que la explotación será una ayuda para salir de la pobreza.
Pero el presidente de la Asociación de Agricultores Fronteras del Ecuador, José Tamayo, está en desacuerdo con esta opinión, porque pese a que reconoce que en ocasiones no pueden comercializar sus productos en el Coca por la distancia y los altos costos del transporte, cree que la explotación contaminará los ríos que riegan sus fincas, los suelos, los sembríos y el ganado con el que subsisten.





