Vida y muerte del Mono Jojoy
Desde niño estuvo involucrado con la guerrilla, su lenguaje era la muerte y la violencia. La vida de Briceño estaba
caracterizada por el terror, a los 8 años recibió intenso entrenamiento militar, cuando cumplió los 12 años ya era parte de las filas del grupo terrorista. Inmediatamente entró al conflicto armado y sus habilidades como combatiente y estratega la valieron la confianza de Tirofijo. Con los conocimientos que adquirió, Briceño secuestraba a militares y policías, pronto escaló y comenzó a secuestrar políticos para extorsionar al Estado.
En una tarde de agosto de 2001, una pareja de ancianos llegó a la finca donde Jojoy vivía, la cual estaba resguardada por más de 300 soldados armados con fusiles Kaláshnikov, rifles que habían sido comprados al asesor de presidencial de seguridad de Perú, Vladimiro Montesinos. La pareja trajo una caja de cartón que contenía 650 millones de pesos colombianos, lo que equivale a $325.000. Cuando el Mono Jojoy descubrió que faltaban 2 millones de pesos para el rescate de su hijo, se encolerizó y rápidamente desenfundó su pistola y les disparó en la cabeza.
El chofer que condujo a la pareja y el dinero presenció la ejecución, meses después comentó lo que vio a la prensa. Días después su cuerpo apareció a un lado de la carretera junto a su carro en llamas, dejando 5 hijos huérfanos y una viuda que ahora viven exiliados en Francia.
El mono Jojoy siempre fue cuidadoso porque era rastreado constantemente por servicios de inteligencia, quienes aun no saben si su nombre real es Julio Suárez Rojas o Jorge Briceño Suárez. Se cree que su lugar de nacimiento puede ser el pueblo andino de Cabrera en Cundinamarca o en Boavita, Boyacá.
Hijo de una campesina que tuvo que abandonar su tierra natal a causa de la Guerra civil entre los liberales, su partido, y los conservadores. Ella se estableció con sus hijos en la región comunista de Sumapaz, al sur de Bogotá, allí consiguió empleo como la cocinera de un sindicalista rebelde que fundaría las FARC, Manuel Marulanda, Tirofijo. La madre de Briceño se convirtió en una de las primeras guerrilleras de Colombia.
Su carrera como soldado raso duró hasta 1983 momento en el Arenas lo promovió como su jefe de seguridad. Para 1989 se destacaba con el mando del séptimo frente de las FARC debido a que su comandante había sido descubierto negociando con cocaína, en aquel tiempo las FARC repudiaba el negocio ilícito que posteriormente se convertiría en la fuente de ingreso que mantendría al grupo terrorista.
La carrera del mono Jojoy se caracterizó por promociones que le permitieron crear el Bloque Este y ser parte del club de los siete guerreros conocido como Secretariado General, quienes son la máxima autoridad de las FARC. A finales de los años 90, Briceño capturó la capital provincial de Mitú con un grupo de 500 guerrilleros, donde permaneció por una semana saqueando el comercio, bancos, e incendiando los juzgados y oficinas públicas. Este evento puso al gobierno colombiano en una mala situación, y sólo por medio de una estrategia del presidente Andrés Pastrana, sus jefes militares y una base militar de Brasil que les fue prestada por pocas horas fue que se logró retomar Mitú.
En los años siguientes, Jojoy comenzó a secuestrar a militares y policías quienes se rendían por la superioridad numérica del ejército de Briceño. Posteriormente comenzó a capturar políticos, entre estas víctimas estuvo la ex candidata presidencial Ãngrid Betancourt. Tras 11 años, muchos de los secuestrados siguen capturados en los campos de concentración de las FARC.
El mono Jojoy no tenía una visión política y pronto se daba lujos de mafioso por medio del dinero del narcotráfico, tenía un Rolex de $14,000 y decenas de finos caballos de paso. El mono incorporaba a su harem a adolescentes vírgenes de colegios y escuelas que secuestraba de los pueblos, creía que era la mejor forma de evitar el SIDA. La caída del mono Jojoy fue por la diabetes pues necesitaba medicinas y alimentos, también botas especiales pues sufría de llagas en los pies. El último par que recibió vino con un geolocalizador que permitió realizar el ataque que terminó con su carrera del terror.
Su apodo lo recibió por el color de su piel, desde niño tenía una piel blanca similar al color de un gusano que los indígenas comen, al que llaman jojoy. Mientras el mono se usa en Colombia para referirse a las personas de cabello claro.
Briceño murió como consecuencia de su pensamiento decadente. El que decía: A nosotros nos importa un carajo la Constitución y las leyes, porque estamos fuera de ellas.





