Werner Freund convive con lobos
Werner Freund fue paracaidista de las Fuerzas Armadas Federales alemanas, sin embargo Freund quedó atado a la tierra por los lobos, por lo que estableció una un santuario en la población de Merzig, Alemania en 1972. Allí aprendió a comportarse como un lobo más y logró convertirse en el miembro alfa de la manada.
El lugar conocido como Wolfspark Werner Freund, se extiende alrededor de 25 hectáreas, obtenidas por el investigador como un préstamo a la ciudad de Merzig. En sus cuatro décadas de existencia, el refugio ha sido el hogar de más de 70 animales, adquiridos en zoológicos y parques cuando eran cachorros.
Actualmente la reserva es el hogar de 29 lobos, entre europeos, siberianos, canadienses, árticos y de las regiones de Mongolia. Werner de 79 años, se pasea entre ellos apestando a grasa y sangre animal, les da de comer de su boca y se dan muestras de afecto y juegan.
Los cuentos de hadas les hicieron mala fama pero ellos son animales hermosos. Los que dicen que uno no debe estar en vida salvaje son los mismos que tampoco se preocupan por lo que ocurre con el elefante en las llanuras de Ãfrica, dijo Freund al rotativo británico The Telegraph en diciembre pasado.
Freund comparte sus vivencias los lobos en su página de Facebook. Yo tuve que reeducar mi voz porque mi dialecto alemán suena muy duro. Los lobos utilizan ruidos muy suaves. Werner nació en 1933, en las cercanías de Frankfurt, creció dentro de una familia de pastores y silvicultores. Su esposa Erika también es una apasionada de las causas animales.





