Yasuní es una reserva natural muy sensible
El Parque Nacional Yasuní, que está ubicado en el llamado Refugio del Pleistoceno en Napo, y cuenta con una extensión de 9 820 km cuadrados, fue declarado en 1989 por la UNESCO como una reserva del programa el Hombre y la Biósfera.
La WWF también declaró al Yasuní como una de las 200 ecoregiones prioritarias mas importantes del paisaje silvestre mundial y la Wildlife Conservation Society (WCS) escogió a Yasuní para su eminente Programa de los Paisajes Vivientes.
Este parque protege una región de extraordinario valor por su biodiversidad y muy sensible, que podría verse afectada con la explotación de alrededor de 846 millones de barriles de petróleo que reposan en las entrañas del bloque Ishpingo, Tambococha y Tiputiniparaíso (ITT), pese a que hoy durante una entrevista en GamaTV, Lorena Tapia, ministra de Ambiente de Ecuador, garantizó el control ambiental en la explotación de crudo en una zona del Parque Yasuní.
“Es absolutamente importante que la ciudadanía sepa que el Parque Nacional Yasuní va a seguir más intacto que nunca, con el mayor esfuerzo del Estado, a través del Ministerio de Ambiente”, señaló Tapia.
“La explotación como tal (…) sería de alrededor del uno por mil aproximadamente y se van a usar las mejores tecnologías, y desde el Ministerio del Ambiente, el mejor control”, dijo la funcionaria quien además explicó que el Parque Nacional Yasuní tiene alrededor de un millón de hectáreas y el bloque Ishpingo Tambococha Tiputini (ITT) unas 200 hectáreas.
Ecuador espera que el parque no se vea afectado por la explotación, ya que no solo está en juego la subsistencia de esta reserva sino la conservación efectiva, la supervivencia de pueblos nómadas no contactados, la deforestación evitada en 40 áreas protegidas y el manejo adecuado de 5 millones de hectáreas de zonas naturales bajo propiedad de comunidades indígenas y afroecuatorianas.






