Años Viejos, fuerte tradición Ecuatoriana
El 31 de diciembre, a la media noche, cada año en el Ecuador está presente la tradicional quema del Monigote o Año Viejo, los cuales son construidos con ropa vieja, rellenos de papel periódico o de aserrín, y, a través de su incineración, simbolizan la purificación para alejar la mala suerte o las energías negativas del periodo que termina, así como de transición pues también se celebra la llegada del nuevo año aboliendo lo anterior.
En la costa ecuatoriana, los muñecos son más elaborados ya que participan en concursos y desfiles por toda la ciudad. Cada año, los monigotes son construidos tomando como modelo, los acontecimientos significativos o personajes de trascendencia en el año especialmente los relacionados con la política y la farándula.
Este 2012, lideró la fiebre de Don Burro, candidato a la Asamblea Nacional del Ecuador que llegó para demostrar que un burro tiene más potencial al legislar que ciertos candidatos.

Monigotes de Don Burro

Monigotes de Don Burro

Monigotes de Don Burro (algunos son más elaborados que otros)
Esta hermosa tradición de la noche del 31 viene acompañada de los famosos testamentos, mismos que el año viejo deja antes de su muerte. Tampoco podemos olvidar a las tradicionales “viudas, en la realidad hombres travestidos que, tanto en zonas urbanas como rurales, antes y luego de la quema de sus hombres, salen a las calles a llorar y a pedir caridad.
Este año, pese a que los característicos juegos pirotécnicos usados para rellenar al monigote fueron prohibidos, los ecuatorianos no pierden el espíritu de la tradición y recibirán el 2013 con las misma fe y entusiasmo que los identifica.





